Nos dirigimos en coche hasta el puente Reiterbrücke, en el barrio de Winkl, en Brixenbach. Caminamos siempre por la izquierda, remontando el arroyo Brixenbach. Este sendero atraviesa magníficos pastos alpinos y prados de montaña, y además está salpicado de varios calvarios que representan las estaciones del Vía Crucis de Jesús.